RESPUESTA.- A simple vista el ritmo es irregular, lo que apuntaría hacia fibrilación auricular; sin embargo se observan lo que podrían ser ondas P, sobre todo en V1. Pero si nos fijamos bien, y, sobre todo, medimos, nos damos cuenta de que esas supuestas ondas P son rítmicas, a una frecuencia algo menor de 300 p.m., lo que concuerda con el diagnóstico de flutter.

El que la frecuencia sea algo inferior a la que nos tiene acostumbrados el flutter (300 p.m.) no invalida el diagnóstico, puesto que la frecuencia de la actividad auricular en esta arritmia se sitúa entre 250 y 300; además este hecho, junto a la baja trasmisión a ventrículos puede estar influenciado por el betabloqueante que el paciente está tomando.