Existe clara bradicardia sinusal, que en un paciente joven no es infrecuente, y que posiblemente sea debida a que el tal sujeto es deportista habitual. La enfermedad del seno es más propia de individuos mayores y sintomáticos. Podría plantearse la duda de si esa bradicardia es debida a un bloqueo 2:1, pues parece que, sobre todo en las derivaciones precordiales, hay una onda tras el QRS que podría ser una P bloqueada. Pero midiendo las distancias observamos que el intervalo entre la P normal y esa supuesta segunda P bloqueada es menor que entre esta última y la siguiente P normal. Además, la supuesta P bloqueada –que en realidad es una onda U- es de morfología distinta a la P sinusal, más ancha que ésta. En cuanto a crecimiento de cavidades, es cierto que los voltajes están en el límite, pero lo criterios exclusivamente basados en voltajes hay que tomarlos con precaución, sobre todo en sujetos jóvenes y deportistas. Por otra parte, el posible crecimiento de ventrículo derecho (R alta en V2) debe también ser puesto en entredicho puesto que no existen otros datos, pero sí uno que nos debe hacer sospechar: no existe una progresión clara de la onda R en las precordiales, pues se pasa de S predominante en V1 a R predominante en V2 para después volver a RS en V3. La impresión es que estas derivaciones se han cambiado entre ellas o están mal colocadas.
