RESPUESTA.- Los intervalos entre QRS son variables, y además no existen ondas P apreciables, lo que denota una fibrilación auricular. La frecuencia está controlada, por lo que el paciente debe estar tomando algo. La amiodarona produce un alargamiento del QT, mientras que los betabloqueantes no tienen por qué originar ningún efecto sobre la morfología del ECG, salvo la reducción de la frecuencia cardíaca. La digoxina, sin embargo, puede producir alteraciones de la repolarización muy características (la denominada “acción digitálica”) que los cardiólogos clásicos solían comparar al impacto de la pastilla redonda sobre el ST.
